Actualidad de Nietzsche
El año 2000 se celebró un Congreso sobre Nietzsche a los cien años de su muerte. El periodista Raúl Pozo asistió al Congreso y estas son sus impresiones:
Madrid, otoño mortal. El público abarrota las sesiones del Congreso sobre Nietzsche como si fuera un recital de Tamara. Tiene gran mérito, si no dan con cargo a los presupuestos gambas con gabardina, porque Nietzsche es uno de los enemigos públicos. En los cien años que han transcurrido desde su muerte, se le ha llamado de todo: sofista, bruto, loco, esteta y protofascista. Apenas salimos de la edad de los porqués, los de mi generación tuvimos que atravesar muchas trabas y vetos, muchos índices: el de las bibliotecas pobres, el del nacionalcatolicismo y, por último, el índice de los canónigos de la izquierda. Estos no amenazaban con el infierno, sino con el error, y nos decían, con cierta melancolía, porque los dos les gustaban, que Ortega había sido el inspirador de José Antonio y Nietzsche, el guía de Hitler y Mussolini.
Y más filosóficamente Julio Quesada escribía:
Hablamos de Friedrich Nietzsche: alemán de pura sangre polaca. Revolucionó la filosofía al transmutarla en una meditación de y para la vida. Dioniso contra El Crucificado: nos ha ayudado a defender nuestra temporalidad terrenal y a contemplar el cielo libre de nubes y de cabezas espinosas, convirtiendo nuestro vilipendiado (por el otro mundo) devenir en nuestra auténtica patria. Excelente escritor, error imperdonable para los profundos del pensamiento. Hay palabras sangrantes en su obra, a nuestro juicio la más importante de la contemporaneidad, que no podemos, ni debemos, ni queremos ocultar en pleno centenario de su muerte (1844-1900), y que perfilan una “política” en donde la máxima virtud, la veracidad, le acaba dando la espalda a la fragilidad de la sociedad civil hasta el punto de, y a pesar de su defensa del politeísmo y perspectivismo, caer a veces en lo que criticaba: un jesuitismo educativo al servicio del genio sin entender que todos somos los novelistas de nosotros mismos (Alexander Nehamas: Nietzsche: the life as literature). Sin olvidar, no obstante, su defensa de Europa frente a la teutomanía y que los judíos del II Reich no tuvieron mejor aliado. Los nietzscheanos de ayer, al parecer, han dejado de serlo y explican la cosa como un pecado de juventud.


k asco de actualidad
menkanta esta actualidad anonimo
es una mierda para q engañarnos